«Las fuerzas naturales que se encuentran dentro de nosotros son las que verdaderamente curan las enfermedades» Hipócrates
La Homeostasis es definida como el conjunto de fenómenos de autorregulación, que conducen al mantenimiento de la constancia en la composición y propiedades del medio interno de un organismo. La Homeostasis Corporal es el estado de equilibrio entre todos los sistemas del cuerpo necesarios para sobrevivir y funcionar de forma adecuada. Para mantener la homeostasis el cuerpo ajusta de manera constante sus parámetros internos logrando mantener los valores dentro de los límites normales, manteniendo así el equilibrio homeostático.
El cuerpo tiene esta capacidad de autorregulación que nos ayuda a mantener nuestra Salud, pero eso no significa que debamos entenderlo como un sistema independiente en el que no tenemos influencia alguna o ningún tipo de responsabilidad o margen de actuación, es totalmente lo contrario. Nuestro cuerpo tiene la capacidad de autorregularse, cierto, pero nuestro estilo de vida, nuestros hábitos, nuestra alimentación, nuestro descanso, nuestro movimiento, nuestra actividad, nuestras emociones, nuestro contexto… es decir, la forma en que nos cuidamos, lo condicionan. Por eso es realmente importante mantener una buena comunicación entre nuestro medio interno y nuestro medio externo.
Esta comunicación se basa en escuchar a nuestro cuerpo, respetarlo y cuidarlo. Es por eso, que cuando nos encontramos en una situación en la que hemos perdido nuestro equilibrio de Salud, debemos atender a nuestro cuerpo y ofrecerle las estrategias necesarias para su recuperación.
En este momento, teniendo en cuenta todo lo anterior, es cuando nos volvemos a preguntar, ¿Cuándo y en qué momento acudir al Fisioterapeuta?
Es necesario acudir al Fisioterapeuta cuando nuestro cuerpo no está siendo capaz de recuperar la homeostasis corporal o el equilibrio de Salud. Es decir, cuando tenemos dolor, tensión, sensación de sobrecarga… escuchamos a nuestro cuerpo y actuamos según sus necesidades para recuperarnos. En algunos casos, con descanso, con aplicación de calor, con reposo, y en otros, con movimiento, con aplicación de frío, con actividad física… lo que el cuerpo necesite para cada caso de manera individual. En los casos en los que los síntomas no se hayan visto recuperados o modificados sustancialmente al de 3-5 días del inicio de los mismos, nuestra recomendación siempre es acudir al Fisioterapeuta para una valoración y su posterior tratamiento.
De manera, que si nos aparece un dolor en la zona de cuello y hombros, con sensación de sobrecarga y pesadez, y damos el descanso, el movimiento, el reposo, el calor, el frío… correspondiente a cada caso, y las sensaciones al de 3-5 días no mejoran o no se acaban de recuperar, nuestra indicación es acudir al Fisioterapeuta. Sobre todo, porque seguramente habrá algún factor que no esté permitiendo la recuperación y el Fisioterapeuta nos ayuda a saber cual es.
Es importante tener en cuenta, que hasta ahora hemos hablado de dolor, de sobrecarga muscular, de tensión… En caso de lesiones agudas como esguinces, fracturas, luxaciones… la intervención temprana es siempre la mejor opción, y en ocasiones la intervención debe ser de urgencia o médica.
Si tienes cualquier duda de si debes acudir al Fisioterapeuta o no, pregúntanos, esteramos encantados de ayudarte.
Ane Suárez Fontecha
Arafisioterapia 🌿



