«Parte de la curación está en la voluntad de sanar» Séneca
El tratamiento o las técnicas de Fisioterapia pueden resultar dolorosas, sería bajo nuestro punto de vista la respuesta más adecuada a esta pregunta.
En Ara Fisioterapia nos regimos bajo la regla del «No Dolor». Este concepto tan repetido y arraigado en nuestra época universitaria nos sigue acompañando en nuestro día a día en la consulta. Evidentemente, el estado de cada paciente, el nivel de inflamación del tejido, el estado de sensibilidad de la piel, la tolerancia al dolor de cada persona, el contexto psicoemocional en el que se encuentre en el momento del tratamiento, incluso la confianza y seguridad que sienta hacia el terapeuta… condicionan la respuesta y sensación de cada persona al tratamiento o técnicas de Fisioterapia.
Ciertamente, hay técnicas que por si solas generan una respuesta de dolor en la persona. Sin embargo, es responsabilidad del Fisioterapeuta realizar una correcta aplicación del tratamiento y/o de la técnica elegida.
Hay conceptos muy arraigados y lamentablemente erróneos, tales como, «para curar tiene que doler», «si no duele no se hace nada», «el tratamiento de Fisioterapia siempre duele» o «los Fisioterapeutas siempre te hacen daño». Incluso hay personas que piensan que es normal que un tratamiento de Fisioterapia genere tanto dolor como para resultar insoportable o que es normal aguantarse las lágrimas de dolor en la camilla. Estas situaciones que parecen impensables, nos las siguen relatando, afortunadamente ya casi de manera anecdótica, personas que acuden a Ara Fisioterapia para recuperar el equilibrio de su Salud.
Creemos que es necesario dejar claro, que un profesional de la salud, un terapeuta o un Fisioterapeuta, como es nuestro caso, debe ser lo suficientemente responsable con la elección y aplicación de su tratamiento o técnicas, como para adecuarse a la necesidad de su paciente.
Cuando un persona rechaza volver a realizar una consulta, en nuestro caso de Fisioterapia, o se niega a acudir de nuevo, debemos valorar y reflexionar si hemos errado en la elección del tratamiento, o en la intensidad de su aplicación, o en que no hemos sido capaces de informar debidamente a nuestro paciente, para que este sea realmente consciente al tratamiento o técnica que se somete.
Por otro lado, tenemos que ser igual de conscientes, tanto nosotros como terapeutas como las personas que acuden a nosotros en busca de ayuda, que en ocasiones aun teniendo en cuenta todas estas variables, podemos llegar a generar un dolor que no sea tolerable por el paciente.
Es por eso, que en nuestra opinión, no podemos olvidar que la Salud es responsabilidad de cada persona y que nosotros como terapeutas tenemos la misión de acompañar ese camino. En muchas ocasiones se da la situación en la que la evolución de la persona que acude a nuestras consultas está condicionada por la realización de un tratamiento o técnica que el paciente rechaza. En esos casos, nuestra postura al respecto es, que es el paciente el que finalmente debe tomar la decisión de si aceptar esa vía o no. En esos casos, bajo nuestro punto de vista, nuestra labor es plantear la situación de manera objetiva y clara al paciente, y ser respetuoso con la decisión que adopte, y tener en cuenta que puede ser que en ese momento la persona no sea capaz avanzar por ese camino, y nuestra labor sea seguir buscando vías alternativas para ayudarle.
Si tienes dudas al respecto pregúntanos, estaremos encantados de ayudarte. Y recuerda que la responsabilidad de tu Salud es tuya, y que nosotros te acompañamos en el camino hacia tu curación.
Ane Suárez Fontecha
Arafisioterapia 🌿



